ARTEROTISMOS

Un manifiesto.

Última edición: enero 2021.

  • El arte erótico es visibilidad y decibilidad, es imagen y es contenido.

  • La manera en la que estas imágenes se presentan y la forma en que se acerca a ellas tiene variaciones y rupturas.

  • La lectura de la obra determina si es erótica.

  • El arte erótico implica todas aquellas imágenes que muestren escenas explícitamente sexuales o que incitan a la actividad sexual.

  • La obra erótica es toda obra que pueda ser leída desde el sexo y la sexualidad, más allá de su aspecto formal.

  • El erotismo culmina en la pérdida de conciencia, es decir, el orgasmo.

  • Al ser el orgasmo su punto final, el erotismo es todo camino que te dirija a él.

  • El erotismo es libre, por lo que no responde a ninguna institución ni jerarquía, es anárquico.

  • Las obras eróticas no cuentan necesariamente con las cualidades de belleza y perfección.

  • No en toda obra erótica debe haber necesariamente desnudez.

  • No todo desnudo es necesariamente erótico.

  • Las imágenes eróticas tienden a hacer alusión al amor pasional y carnal que poseen los humanos. Es todo lo que excita al cuerpo y a la mente.

  • La producción y por lo tanto la manera en la que se consumen las imágenes eróticas, ya sean visuales o literarias, van de acuerdo con el gusto de cada grupo social y puntualmente de cada individuo.

  • El erotismo es algo que existe en todos los grupos del tejido social, no es algo que le pertenezca a un solo grupo.

  • El erotismo no es un privilegio, es algo que todos los individuos vivencian.

  • Ningún erotismo es más válido que otro.

  • El erotismo es de todos, y cada uno lo vive a su manera, por lo tanto hay varias maneras de representar al erotismo en el arte. No hay solo una forma.

  • Al ser de todos, el erotismo no solamente tiene una cara, sino que más bien cuenta con varias nociones. Hay erotismos, pues cada espectador tiene su propia noción del mismo.

  • La lectura de las obras deben de basarse en la noción específica de erotismo a la que está haciendo referencia.

  • Para analizar una obra erótica es fundamental dejar de lado los determinismos interiorizados por la persona que está realizando la lectura de la obra para poder leerla correctamente.

  • Ninguna imagen es neutra, existen dentro de un ámbito social, por lo que es necesario leerlas desde el ámbito social al que pertenecen o desde el discurso en el que están siendo fundamentadas.

  • La imagen erótica, más allá y/o además de ser contemplada, debe ser comprendida.

  • Se requiere de una educación específica para comprender una imagen erótica, el mensaje que está buscando transmitir y a quien está buscando excitar.

  • La manera en la que se lee una imagen erótica depende del contexto específico en el que existe dicha imagen, por lo que requiere de discursos específicos para comprenderla.

  • Se debe de tomar como base el discurso que sostenga esa noción específica de erotismo que se esté analizando.

  • Si para poder leer una imagen es necesario recurrir a otras disciplinas como el psicoanálisis, la sociología, los estudios de género, etc., debe hacerse.

  • El erotismo no es uno sino varios.


Erotismo nuclear:

  • El que se impone como único.

  • Pertenece a occidente.

  • Es aquel hecho por y para el hombre blanco y heterosexual.

  • Esconde el contenido erótico de la obra mediante el velo de la belleza.


Erotismo primitivo:

  • Entendido como aquel que apareció primero en la historia. Es aquel que le pertenece al hombre libre.

  • Al pertenecer a los hombres libres no presenta ninguna clase de dinámica de poder.

  • Tanto el hombre como la mujer pueden perseguir este mismo fin por igual, el deseo de uno no está por encima del deseo del otro.


Erotismo pecador:

  • Aquel que presenta al erotismo como pecado, como algo prohibido.

  • Se representa al erotismo como un aspecto inmoral.

  • Son imágenes que pueden expresar un castigo si se sucumbe al pecado.


Erotismo periférico:

  • No se esconde ante la belleza y se muestra al natural.

  • Puede no ser producido por el hombre blanco heterosexual, es decir, puede ser producido por quienes se salen de este núcleo.

  • Incluye también la representación de un placer no-heterosexual y el placer de cualquier individuo sea como sea que este se identifique.

  • son representaciones del erotismo que pertenecen a otros contextos culturales y cultuales, no a occidente.


Erotismo espiritual:

  • Aquel que no está peleado con la religión.

  • Tiene como objetivo lograr efectos mágicos-religiosos.


Erotismo transgresor:

  • Navega entre la inocencia y la perversión, hasta lo mórbido y lo grotesco.

  • Presenta evidentes dinámicas de poder.

  • Un individuo ejerce poder sobre un sujeto.

  • Transgrede libertades.  


Erotismo social:

  • No vende una imagen por lo visual sino por su contenido.

  • Se puede utilizar como una herramienta educativa en la que se muestra lo que es una sana sexualidad en todas sus nociones y además de educar sobre el cuerpo.

  • Son imágenes que funcionan como una herramienta social, pues pueden mostrar comportamientos que atentan contra las libertades de los individuos.

Estas categorías no cuentan con alguna distinción jerárquica, sino que han sido pensadas para tener un mejor entendimiento de las obras y poder analizarlas desde la noción específica en la que han sido producidas.

 

En este espacio dejaré algunos de los textos fundamentales para la comprensión y análisis del arte erótico.

  • Bataille, G. (1961). Las lágrimas de eros. Primera edición. Tusquets Editores.

  • Berger, J., Blomberg, S., Dibb, M., & Fox, C. (2000). Modos de ver (pp. 1-90). Barcelona: Gustavo Gili.

  • Bourdieu, P. (1979). La distinción. Madrid: Grupo Santillana de Ediciones.

  • Foucault, M. (1977). Historia de la sexualidad: vol 1. La voluntad del saber. 3rd ed. Madrid: Siglo veintiuno.

  • Johansson, P. (2018). Ahuilcuicatl: Cantos eróticos de los mexicas. Primera edición. Instituto Politécnico Nacional.

  • León Portilla, M. (2018). Erótica Náhuatl. Primera edición. Ciudad de México: Artes de México y el Mundo. 

  • Nietzsche, F. (1872). El nacimiento de la tragedia. Argentina: El Cid Editor.

  • Panofsky, E. (1972). Estudios sobre iconología. Madrid: Alianza Editorial.

  • Panofsky, E. (2013). Idea: Contribución a la historia de la teoría del arte. 9na ed. Madrid: Cátedra.