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CARLOS ARIAS

Entrevista

Carlos Arias es un artista originario de Chile. Actualmente vive en el estado de Puebla en México, donde es profesor en la Universidad de las Américas Puebla en la carrera de Artes Plásticas. Su trabajo se centra en el bordado y en el trabajo textil, técnica que lleva ejerciendo desde hace más de 20 años. En esta entrevista Carlos Arias explica qué es lo que lo llevo a utilizar esta técnica y cómo es que esto lo ha llevado a formar parte del escenario artístico contemporáneo latinoamericano.


RF: La carrera de un artista empieza probando de todo, pero ¿por qué te interesó el bordado en un primer lugar?

  • Carlos Arias: Fue como varias intermitencias. Siempre trabajé en óleo, en la universidad hice grabado, escultura con yeso, cerámica. Sí probamos muchas técnicas y materiales y experimentamos. Después me clavé con la pintura. Luego, con mi exmujer, coleccionábamos estas telas que venden los mercados como para ser bordadas, por que era como un gusto para nosotros kitsch, eran como imágenes de niños rubios, muy europeos, con flores, muy de bondad y de bienestar, completamiento contrario a lo que la clase media trabajadora que bordaba esos paños para las tortillas correspondían.

  • Y honestamente, yo estaba pintando tanto que era tan catártico pintar, era mucho gasto de energía que en un verano decidí hacer un cojín bordado para la casa. Entonces me puse a bordar ese cojín, fue el año 1991, y era un bordado de dos niñitos, una niña y un niño pescando en un río, como una escena muy idílica que cuando terminé el bordado pensé que era demasiado trabajo como para que se quedara como cojín. Entonces lo que decidí fue pintarle un cuadro al bordado; pinté una cordillera de los Andes, y colgué este bordado con marco y vidrio en medio para tensar la relación de este mundo abrupto de la cordillera de los andes como con el tema de los desaparecidos políticos, el tema del vacío, con estos dos niños rubios que están en la inocencia total.

  • Después seguí pintando y en el 94 cuando vino la irrupción zapatista, decidí tomar un bordado de San Pablo Pahuatlán que se llama Rojo y Negro y lo intervine. Después hice otro más y ahí me di cuenta de que era mucho tiempo y me vinieron muchas ideas, así que decidí dejar de pintar en seco y empecé a acumular ideas. Me di cuenta de que tenía que hacer mis propios diseños y ya para el 95 ya tenía un cuerpo de obra de investigación de varias vertientes del bordado. No conocía a nadie que bordara entonces realmente no tenía a nadie con quien influenciarme ni con quien competir o dialogar, un trabajo muy solitario.


RF: Entonces con esto que me platicas, dirías que la pintura es otra técnica con la que te has identificado.

  • CA: Sí. Con la pintura y el bordado.


RF: ¿Cuántos artistas plásticos conoces que trabajen también el bordado? o ¿cómo eso te hace a ti especial?

  • CA: Sí hay más artistas que trabajan bordado. Yo creo que hay dos grandes vertientes de artistas que trabajan el bordado, los que trabajan el bordado por que les interesa la técnica y el rollo del textil: les interesa la técnica misma del hilo por un asunto de carácter casi emocional decorativo. En esa lista no me apunto yo para nada. He visto ya varias ediciones de libros de arte textil contemporáneo o bordado contemporáneo donde no me siento para nada reflejado, por que van más por un asunto técnico que por un asunto más bien político, social y conceptual y la gente que trabaja el bordado como yo lo trabajo somos muy pocos. Somos más políticos, profundizamos más en cuestiones de la historia del arte con el tema del género. Casi todos se van por el rollo nice, textil, populachero, obviamente femenino. No puedo negar que sí tengo un par de series que son más simplonas, más fáciles, que tienen un peso más estético que de contenido. Pero básicamente sí es más un tema de contenido y a veces son súper absurdos porque a veces son bordados que hago para mí para contarme una historia que después de que pasa una época logra ser interesante.

RF: Algunas de tus obras se asemejan al bordado artesanal mexicano ¿crees que por ser chileno se hable de apropiación cultural?

  • CA: Sí, sí hay bordados que son apropiaciones, pero también he estado haciendo un esfuerzo por recuperar un tipo de dibujo. Yo llegué de niño a México, a los 10 años y me fui a los 19 de regreso a Chile, entonces realmente mi formación plástica de la adolescencia en el colegio, por que yo pintaba desde pequeño, estuvo influenciada por Cuevas, Tamayo, por el arte mexicano contemporáneo, por el arte popular mexicano. A mi familia le encantaba la artesanía y ya cuando regresé a pintar después de muchos años de estar bordando me di cuenta de que tenía que recuperar esa desfachatez que tenía a los 17 18 años, esa soltura en el dibujo, que es un dibujo que sí lo hago en el bordado. Es un dibujo muy primitivo, muy básico, nada realista en términos de mimesis y eso me daba miedo; que la pintura fuera muy pastiche si la hacía así. En los últimos 7 años, he estado haciendo un esfuerzo para que en la pintura si haya más presencia de ese tipo de dibujo que viene mucho del mundo del amate y del diseño popular mexicano de Michoacán, de Guerrero, Puebla, Oaxaca.


RF: ¿Crees que tu carrera hubiera tenido el mismo impacto si te hubieses quedado en Chile? ¿Qué tanto influyó que te hayas venido a México para crecer?

  • CA: ¡Uy! Justamente eso estaba pensando ayer. No, hubiera sido un desastre. Agradezco haber salido de Chile, porque Chile es muy lejano, muy aislado. Es un país donde la gente se mira mucho el ombligo, no es nacionalista como México, pero sí es un país que gira entorno a sus propios problemas internos. En cambio, México es más cosmopolita es más turístico, pasa más gente por acá, llega más información de afuera, o sea hay una sensación de que estás en el planeta y no que estás aislado.


RF: ¿Tienes algún nuevo proyecto en mente para este año?

  • CA: Sí, Sí tengo muchas ganas de hacer una exposición de textos, he bordado muchos textos, después me di cuenta de que puede ser muy aburrido, porque sería hacer una exposición para puro leer. Lo que quería hacer era publicar un libro sobre mi pintura, pero me estoy dando cuenta que puedo cometer el mismo error que siento que comete la gente cuando ve mi obra y divide pintura de bordado, cuando para mí el artista es el mismo, no soy bipolar para nada. Pero lo matérico del bordado es más dominante porque es más elocuente, más complejo, y hay pocas pinturas que sí tienen esa complejidad. Estaba pensado justo hace unos días en hacer un proyecto de exhibición donde sea una mezcla de bordado y pintura donde más bien los últimos diez años de este dibujo que tiene una forma sintetizada de lo popular y bordados se relacione con política y género. Este es un proyecto en mente.  Y de proyectos más concretos estoy exponiendo en el Museo de Arte Contemporáneo de Lima ahorita en octubre, que es individual; después tengo otra en Santiago de Chile el año que viene, 2021, en una galería; otra en el Museo de Arte Moderno de Chiloe, va a ser interesante porque voy a mostrar obra del año 87, ultimo año de la carrera universitaria, y obra reciente de bordado como una especie de contrapunto. Ese museo está en la isla de Chiloe, es interesante, permite una lectura más local y regional, puedo darme el lujo de hacer una tensión entre el año 87 y el 2018, 2020.


RF: Ya que eres un artista establecido ¿qué le dirías a todos los que están empezando su carrera artística?

  • CA: Perseverancia. Fe y confianza en sí mismos y ser muy honestos. Aprender a ver los errores: es muy sano ver las cosas buenas y las cosas malas, pero también ver los errores. Saber ver como mejorar o perfeccionar, hay que admitir que eso es tuyo y no prejuiciarte.


RF: Por último, ¿cuánto tiempo te tomo en poder decir que tu carrera es exitosa?

  • CA: Como 20 años, desde los 30 a los 50.